Los participantes llegaban en masa desde primera hora de la mañana para acceder a las aulas.

Este fue otro de los gigantescos eventos anuales organizados por la Unión Europea de Geociencias, que se reunió nuevamente para su asamblea general del 3 al 8 de mayo de 2026 en Viena, Austria.

La increíble organización y el excelente protocolo permitieron que casi 22 500 participantes inscritos mantuvieran el flujo constante, de los cuales 20 000 asistieron presencialmente a Viena. Los participantes presenciales procedían de 125 países. 2470 se conectaron en línea desde 107 países. Se presentaron más de 20 000 ponencias en 1014 sesiones. De estas, el 58 % de los resúmenes correspondían a contribuciones de investigadores noveles (Early Career Scientists (ECS)).

Es casi una tradición que Mundus maris participe en las sesiones de educación y divulgación del ciclo EOS. Este año, Cornelia E. Nauen presentó un póster titulado «La escala importa, pero a veces de maneras inesperadas». El punto clave que plantea es que el dogma de la eficiencia, que se impuso tras la Segunda Guerra Mundial, está llevando el uso de los recursos al extremo, generando las curvas de explotación en forma de «palo de hockey» que dieron origen al Antropoceno. Según los últimos datos, se han superado 7 de los 9 límites planetarios, poniendo así a la humanidad en peligro. Al parecer, algún tipo de «monocultivo» se presenta como el enfoque más eficiente para la producción y el consumo, aunque sabemos que incluso cambios menores, de cualquier origen, desestabilizarán el sistema y provocarán su colapso. Por lo tanto, lograr un equilibrio entre la escala para la eficiencia y el fomento de la diversidad y la redundancia en cualquier sistema, sacrificando así cierta eficiencia, es el principio que hace que los sistemas sean adaptables y tengan éxito al afrontar el cambio. Para ello, el resumen argumenta que eliminar gradualmente las formas no selectivas y particularmente destructivas de explotación de alimentos marinos y dar más espacio a las pesquerías locales, de bajo impacto y a pequeña escala, garantizaría la sostenibilidad de la explotación de alimentos marinos frente al cambio climático y conduciría a una mayor equidad en la asignación de recursos y el reparto de beneficios.

Como es lógico, hay que revisar el programa con antelación para elegir las sesiones más interesantes y tomar decisiones difíciles sobre a dónde asistir. Pero siempre es una buena oportunidad para debatir con otros colegas y obtener nuevas perspectivas. Así que, veamos si EGU27 se repetirá. El póster se puede descargar aquí.

Academia de Pesca en Pequeña Escala